Cada pieza se crea de manera individual en plata de ley en nuestro taller. Trabajamos con calma, dando forma y pulido a cada elemento para asegurar una peineta sólida, cómoda y bien equilibrada. Son piezas pensadas para sujetar el peinado con seguridad y acompañarlo sin imponerse, respetando la armonía del rostro y el estilo de quien la lleva.
La plata aporta un brillo discreto y genuino que no envejece, sino que se mantiene joven a pesar del tiempo y puede acompañar a varias generaciones.
Modelos ideales para mantilla y recogidos tanto clásicos como actuales. Una manera sencilla de completar el peinado y dar un acabado elegante en bodas y ocasiones especiales.
Ofrecemos tanto acabados pulidos como plata envejecida, según la forma y carácter de cada pieza. El acabado pulido aporta un luz limpia y un aspecto actual; la plata envejecida permite matices más suaves y un aire tradicional que encaja bien con mantillas y peinados clásicos.
Su fortaleza reside en su resistencia al paso del tiempo y su capacidad de adaptación a distintos estilos y edades, pensados para conservarse y volver a usarse en momentos especiales a lo largo de los años.